El agua es un recurso esencial para las operaciones de la organización, y se utiliza en diversas etapas de los procesos industriales y mineros, incluyendo el tratamiento de minerales, la hidrometalurgia del zinc, la perforación, el riego de vías, el riego de cultivos, el consumo humano y el lavado de equipos. La captación se realiza en fuentes superficiales y subterráneas debidamente autorizadas, como los ríos São Francisco y Santa Catarina, el Ribeirão Espírito Santo, el Córrego Arrainha y la presa Aroeira, en Brasil, además del uso de agua de mar desalinizada en la unidad de Cerro Lindo, en Perú, lo que reduce la presión sobre los recursos hídricos locales. Parte del agua se trata para el consumo humano, mientras que el agua sin tratar se utiliza ampliamente en los procesos productivos.

La gestión hídrica incluye sistemas de tratamiento de efluentes físico-químicos, humedales, cuencas de decantación y recirculación, con el objetivo de reducir el consumo y cumplir con la legislación ambiental. Los impactos se monitorean mediante estudios ambientales continuos, incluyendo EIA e investigaciones técnicas, con especial atención a la disminución del nivel freático en la unidad de Vazante, que ha sido objeto de estudios y medidas de mitigación en colaboración con instituciones especializadas. La organización mantiene un control riguroso de la captación y el vertido, además de mantener un diálogo con las partes interesadas y llevar a cabo iniciativas de educación ambiental, reforzando el compromiso con el uso sostenible del agua como recurso compartido.