Desde 2022, Nexa mantiene implantado y en constante evolución un sólido sistema de gestión de riesgos de sus actividades operativas, estructurado en base a la metodología G-MIRM (Global Mining Industry Risk Management), desarrollada por la Universidad de Queensland, en Australia, con el objetivo de consolidar una sólida cultura de toma de decisiones basada en el riesgo. Más de 4.000 empleados y 6.000 contratistas fijos ya han sido capacitados para identificar, evaluar y gestionar los riesgos de los procesos, los cambios y los nuevos proyectos, las actividades rutinarias y no rutinarias, y los frentes de servicio, aplicando los conceptos en la práctica mediante:

  • Definición y gestión de controles críticos en las operaciones de minería y fundición: se han mapeado los escenarios de pérdidas catastróficas y se han establecido los respectivos controles críticos, que se inspeccionan y auditan periódicamente con base en estándares de referencia y planes de acción orientados a la mejora continua.
  • Protocolos de riesgos críticos: se han definido, comunicado y revisado regularmente protocolos con requisitos específicos para prevenir fatalidades asociadas a los principales riesgos presentes en las operaciones metalúrgicas y mineras.
  • Evaluación de riesgos dinámicos: los cambios en los procesos, las tecnologías, las personas o las condiciones operativas pasan por un flujo estructurado de gestión de cambios, con identificación de los peligros, evaluación de los riesgos y definición de los controles necesarios antes de la implementación.
  • Evaluación de riesgos de las tareas: las actividades se analizan mediante herramientas del sistema de gestión, como la Autorización de Trabajo y el Análisis de Riesgos de la Tarea, llevadas a cabo conjuntamente por la dirección y los operadores directamente involucrados.
  • Creación de estándares de referencia: se elaboran y mantienen estándares técnicos y operativos para actividades clasificadas como de alto riesgo, que orientan sobre procedimientos, requisitos de calificación, equipos y controles mínimos.
  • Notificación de condiciones de riesgo: los trabajadores disponen de la herramienta de comunicación «Fale Fácil» para registrar, de manera sencilla y accesible, situaciones peligrosas, cuasi accidentes y oportunidades de mejora identificadas en la rutina.
  • Seguimiento sistemático por parte de la dirección: existe una agenda estructurada de verificación y apoyo a la gestión de riesgos en todos los niveles de la organización, lo que garantiza el uso efectivo de las herramientas, la calidad de los análisis y la adopción de medidas de mejora continua.